¿Cuánto cuesta automatizar la atención de mi negocio?
Desde 200 €, y a partir de ahí depende de cuántos canales quieras cubrir y de con qué tenga que conectarse. Un asistente que solo responde preguntas frecuentes es rápido de montar; uno que además agenda y consulta tu sistema de gestión lleva más trabajo.
¿El bot va a dar respuestas inventadas a mis clientes?
Se configura con tu información real y con límites claros sobre lo que puede y no puede decir. Cuando no está seguro, no improvisa: te pasa la conversación. Esa es la diferencia entre un asistente útil y uno que te crea problemas.
¿Mis clientes van a notar que hablan con un bot?
Lo normal es decirlo, y funciona mejor así. A la gente no le molesta un bot que resuelve rápido; le molesta uno que finge ser una persona y da vueltas sin solucionar nada.
¿Funciona con el WhatsApp que ya uso?
Lo revisamos según tu caso, porque depende de si usas WhatsApp normal o Business y de cómo lo tengas montado. Te decimos qué hace falta antes de empezar, sin sorpresas a mitad.
¿Puedo desactivarlo cuando quiera?
Cuando quieras y sin penalización. Muchos clientes lo dejan activo solo fuera de horario o en temporada alta, que es cuando de verdad se nota.
¿Me adaptáis la facturación a Verifactu?
Sí. Miramos primero si tu programa actual es adaptable, porque si lo es sale mucho más barato que cambiar de sistema. Si no lo es, montamos la emisión cumpliendo lo que exige la norma: registros encadenados e inalterables, huella digital, QR en la factura y trazabilidad de los cambios. El calendario vigente marca el 1 de enero de 2027 para sociedades y el 1 de julio de 2027 para autónomos, así que hay margen para hacerlo con cabeza.
¿Y la factura electrónica obligatoria entre empresas?
Es otra normativa distinta de Verifactu, aunque se mezclen mucho al hablar. Obliga a emitir y recibir facturas en un formato estructurado que lea directamente el ordenador, y a informar del estado de cada factura: aceptación, rechazo y fecha de pago efectivo. Entra escalonada según el volumen de facturación, con las empresas grandes primero y las pymes después. Lo que montamos queda preparado para las dos cosas.
¿Tengo que cambiar de programa de facturación?
Casi nunca. Lo primero que hacemos es comprobar si el tuyo se puede adaptar o si su fabricante ya ha sacado la actualización, que es lo más habitual. Cambiar de sistema solo lo recomendamos cuando el que tienes no tiene salida, y en ese caso te lo justificamos.
Llevamos años trabajando con Excel, ¿hay que empezar de cero?
No. Migramos lo que ya tienes: importamos las hojas, limpiamos duplicados y montamos la base de datos encima de tu información real. Se sigue trabajando durante la migración, y solo se corta el uso de las hojas antiguas cuando lo nuevo está funcionando.
¿Sustituís a nuestro programa de gestión o a la asesoría?
Ni una cosa ni la otra. Lo habitual es conectarnos a lo que ya usáis y tapar los huecos que ese programa no cubre. Y con la asesoría trabajamos a favor: el objetivo es que reciba la información en el formato que necesita sin que nadie se lo prepare a mano.